INTRODUCCIÓN
 
Érase una vez un hombre que quería practicar artes marciales y, preguntó cuál era mejor, las artes marciales internas o las externas.

Le respondí que todos los sistemas que nos transmitieron los antiguos maestros eran buenos, y que simplemente era cuestión de recibir o no la verdadera transmisión.

Entonces el hombre preguntó:” ¿Cuál es mejor, la escuela de Wu Dang o la de Shao Lin?”

Le respondí que si quería aprender en Wu Dang tendría que estudiar TAI JI QUAN y si quería aprender en Shao Lin tendría que estudiar SHAO LIN QUAN. Cada uno tiene que seguir su propio camino.
 

Érase una vez un hombre que quería saber cuántos años costaba aprender TAI JI QUAN.

Le dije: ”cuando entras en las artes marciales, uno no puede hablar en término de años. El maestro puede utilizar el mismo método para transmitir su conocimiento, pero la capacidad de cada uno de los alumnos es diferente. Algunos aprenden en pocos años; otros necesitan sólo algunos meses. Pero también existen los que después de diez años o más aún no son capaces de entenderlo. La excelencia en este arte no reside en los años de práctica o la estructura física, sino en la inteligencia del individuo. Practico este arte desde hace más de 15 años, pero a menudo siento la necesidad de volver a mi maestro”.